Fisuras y grietas: no es lo mismo
Las fisuras son finas y superficiales: retracción del enlucido, cambios de temperatura o pintura vieja. Las grietas atraviesan el material y pueden contar algo del edificio. Entre las patologías de la construcción, son de las que más alarman y de las que mejor se leen si se sabe mirarlas.
Qué dice la forma de la grieta
- Grietas en diagonal o en escalera: suelen indicar un asentamiento del terreno o de la cimentación. Las de 45° desde las esquinas de puertas y ventanas son las clásicas.
- Grietas verticales: dilataciones, encuentros entre materiales distintos o una carga concentrada.
- Grietas horizontales: empujes de terreno en muros, flechas de forjado o corrosión de armaduras.
- Grietas en la fachada: además de su forma, importa si dejan pasar agua, porque la humedad acelera el daño.
Cuándo es grave una grieta
Preocúpese si crece, si es ancha, si aparece a la vez en varios pisos o si las puertas empiezan a rozar. Para saber si se mueve, el técnico coloca testigos de yeso o fisurómetros y los revisa con el tiempo. En edificación, esa inspección la hace un arquitecto o arquitecto técnico que actúa como perito.
Daños por obras colindantes
Una excavación o un derribo al lado de su edificio puede abrir grietas nuevas. Documente el daño con fotos fechadas y pida una inspección: el informe relaciona la obra con el daño y sirve para reclamar.
Cómo se repara
Primero se elimina la causa; después se repara la grieta. Si el diagnóstico concluye que un muro, una viga o un forjado necesitan ayuda, el refuerzo lo ejecuta el equipo del grupo que cose y refuerza elementos estructurales dañados; tapar la grieta sin más solo la esconde.
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